Casado casa quiere

Cuando crecemos escuchamos muchos comentarios de los adultos que luego se convierten en creencias que vamos adoptando. Estas creencias pueden quedar muy arraigadas en nuestra personalidad o al menos las creemos lo suficiente para no sentir la necesidad de retarlas.


En mi caso una de ellas fue que al salir del colegio tenía que estudiar Secretariado. Por mucho tiempo fue algo que realmente estuve convencida que era el siguiente paso para seguir en el check list de mi vida. No es que sea algo malo estudiar Secretariado, es que era una idea que no había sido mía originalmente. La estaba heredando, y al descartar ese paso de mi check list descubrí la capacidad de retar mis creencias y evaluar mis opciones.


Al casarnos, los chapines tenemos un listado de cosas que cumplir, este listado nadie te lo dice, pero muchos lo esperan sólo porque sí. A veces esa lista incluye cosas que realmente deseamos y muchas veces hacemos cosas por quedar bien con los invitados de la boda o con la familia. (¡¿cómo no vas a invitar a los mejores amigos del abuelo?!, sí, esos que nunca tragaste). Dentro de la gran lista está la pregunta, ¿y dónde van a vivir? Pues al chapín le encanta endeudarse nomás está empezando la relación más importante de su vida. Y de nuevo, tal como estudiar Secretariado, no tiene nada de malo si es algo que como pareja han decidido que quieren hacer.


"Tener casa propia" es un gran logro en la vida. Pero muchas veces nos apresuramos a tomar esta decisión tan importante sin tomar en cuenta muchos factores de los cuales pocos nos hablan. Por ejemplo, que al comprar una casa no sólo adquieres una deuda de aprox. 20 años, estás adquiriendo también el compromiso de mantenerla. Los costos de mantenimiento de una casa se pueden estimar, pero seguro en esos 20 años tendremos algunos que no teníamos contemplados. Los fáciles de estimar son por ejemplo los impuestos trimestrales y la cuota de mantenimiento del residencial. Sin embargo, los gastos de pintura, el mantenimiento de sisternas/ bombas de agua/ calentadores/ electrodomésticos o cualquier reparación siempre es un imprevisto. Todo esto va sumando a la deuda que adquieres y que en realidad es dinero que no suma valor a tu patrimonio. Siendo un poco más cínicos, la casa es realmente del banco y no tuya hasta que pasen los 20 años y hayas logrado terminar de pagarla. ¿Qué estamos dejando de hacer al comprar una casa?


No es que esté en contra de comprar una casa. Si esa es una de las metas de tu vida y está en el top de las cosas que valoras, no soy quien para decirte que no lo hagas. Lo que creo es que debemos hacerlo cuando estemos realmente informados y convencidos de adquirir un compromiso tan grande ya que en 20 años tu plan de vida puede cambiar de muchas formas.


¿Por qué creo que al casarte es mejor alquilar?

Primero, creo que no sabemos realmente qué nos gusta o qué no nos gusta de una casa/ apto hasta que vives en un lugar por tu cuenta. Te puede sorprender que hay muchas cosas que te resulten muy prácticas y otras totalmente detestables, como, por ejemplo, la entrada de luz en la cocina, problemas de construcción, el tráfico de la zona o incluso el propio vecindario.


Segundo, alquilar por un tiempo te permite tener movilidad. Es muy distinto que te guste una zona que la experiencia de vivir en ella todos los días (vecinos, tráfico, horas pico, servicios cercanos). Alquilar te da la versatilidad de que si no te gusta donde escogiste inicialmente te puedes mudar sin mucho trámite. En estos 20 años, ¿Qué pasa si te ofrecen un trabajo fuera del país? ¿O si toda tu familia se muda al otro lado de la ciudad? ¿Qué tan lejos quedará el colegio de tus hijos?


Por último, calidad de vida. Usualmente al independizarnos nuestro presupuesto se ve comprometido con todos los gastos que implica comprar y llenar una casa, por lo que es muy probable que la casa que compres no sea en las zonas más exclusivas o centrales de la ciudad. Al contrario, solemos comprar a las afueras. Y cuando vivimos lejos de donde trabajamos nos toca lidiar con horas perdidas en el tráfico. Horas que podrías disfrutar con tu familia, con tus amigos, aprendiendo algo nuevo, haciendo un hobby o simplemente durmiendo un ratito más por las mañanas. Al alquilar tenemos opciones más accesibles en zonas más centrales. Además, si es necesario se puede reacomodar uno al presupuesto en caso tengamos una situación que lo amerite. Cuando tomas esto en cuenta rompemos un poco con la creencia que alquilar es tirar tu dinero.


¿Qué piensan ustedes? ¿Cuál ha sido su experiencia?

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